POR QUÉ

Una historia basada en hechos reales.

Cuando Marta acabó los estudios de bachillerato, en el acto de graduación recibió un premio, por unanimidad de los profesores y sus compañeros, como la persona con más calidad humana del colegio. Ni que decir tiene que es una gran estudiante, que se desvive por sus compañeros, sensata donde las haya y madura, sorprendentemente madura. Pues bien, aunque es buena estudiante la nota del selectivo no le permitió entrar en medicina, todos los que la conocemos pensamos ¡que injusticia, que médico se va a perder la humanidad!

Y todo por una nota académica.

En la Universidad no se valora la vocación, en la Universidad no se valoran los valores.

¿No creéis que la calidad humana de Marta debería valer algo? No creéis que los valores deberían contar? No creéis que debemos “premiar” los valores?

El día en que vi que Marta, a pesar de su pasión, su vocación y su calidad humana no pudo conseguir su sueño, me di cuenta que tenía que hacer algo. Y por eso nace Prestigyo.

Prestigyo son los valores sociales de una persona.

Hoy somos incapaces de comprenderlo pero pronto las notas en valores tendrán tanta importancia o más que las notas académicas.